PARLAMENTO ALEMÁN APRUEBA ADHESIÓN AL PACTO MUNDIAL PARA LA MIGRACIÓN

Pese a la resistencia del partido de derecha Alternativa para Alemania (AfD), el pasado jueves el Parlamento Alemán aprobó por mayoría la adhesión al Pacto Mundial para la Migración, en lo que puede ser considerado como un gran paso en la defensa consensuada de los derechos de aquellos que se ven forzados a abandonar sus países de origen en búsqueda de mejorar sus condiciones de vida.

 

Los 193 miembros de la Asamblea General de la ONU aprobaron en septiembre de 2016 la Declaración de Nueva York con el propósito de mejorar la protección y gestión de los movimientos de migrantes y refugiados.

El texto obtuvo el voto de la mayoría de los socialdemócratas, así como de los diputados de las filas gubernamentales, además de apoyos procedentes de los opositores Verdes, Partido Liberal (FDP) y La Izquierda, y el rechazo cerrado de los ultraderechistas de AfD.

La moción fue respaldada por 372 votos, frente a 153 en contra y 141 abstenciones, y en ella se constata que el Pacto, que previsiblemente será adoptado a escala internacional el próximo 10 de diciembre en Marruecos, está orientado a lograr una migración ordenada y a defender los derechos de los migrantes.

Los Estados Unidos se ha deslindado desde un principio de este tratado argumentando incompatibilidad abierta con lo que es su propia política migratoria.  “La declaración de Nueva York abarca muchas disposiciones que son incompatibles con las políticas estadounidenses de inmigración y refugiados y con los principios dictados por la administración Trump en materia de inmigración”, señala el comunicado de la misión estadounidense ante la ONU.

Otros países que no suscriben el pacto han sido Hungría, Austria, Australia, Bulgaria, Israel, Polonia, Suiza y la República Checa. En el caso de Italia, no se firmará su adhesión hasta que el Parlamento así lo apruebe, al igual que Eslovaquia. Sin embargo, el paso que da Alemania sirve de impulso para que otros países también asuman la misma postura.

El acuerdo nació como una respuesta a la mayor crisis migratoria en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, que tuvo su pico en el año 2015. Alemania, es el país europeo en el que recalaron más demandantes de asilo; cerca de un millón y medio. En África, Asia y América también han venido ocurriendo fenómenos de movilización masiva subsecuentemente, por lo que es imperante la necesidad de alcanzar un acuerdo global para coordinar esfuerzos a favor de los migrantes.