O’Malley y Sanders se enfrentan a Hillary Clinton

Jose Aristimuño
Jose Aristimuño

Meses antes de que el pueblo americano decida quién se llevará el premio electoral hacia La Casa Blanca, varios estrategas políticos declararon a la exsecretaria de Estado, senadora de Nueva York, y exprimera dama Hillary Clinton, como la presunta candidata de los Demócratas para el 2016.

Aun así, el demócrata Martin O’Malley, un irlandés católico, exgobernador del estado de Maryland, y exalcalde de Baltimore declaró sus intenciones de retar a Clinton en la carrera hacia la presidencia de Estados Unidos (EEUU).

La semana pasada, tuve la oportunidad de estar con O’Malley en la Cámara Hispana de Comercio de Estados Unidos, donde el exgobernador declaró sus intenciones de hacer todo bajo su control para lograr que el Congreso de EEUU apruebe una Reforma Migratoria y asegurarse que los “11 millones de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos salgan de las sombras”.

Sin embargo, algunos en Washington dicen que una de las ventajas de O’Malley contra Clinton se encuentra en su juventud, con solo 52 años de edad, y su experiencia en la rama Ejecutiva del gobierno estadounidense por más de quince años, como alcalde de Baltimore y luego gobernador del estado de Maryland.

Además de esto, la plataforma progresista y social del exgobernador ha estado causando curiosidad antes los votantes en Estados Unidos.

Bajo su mandato, O’Malley aprobó el Acto del Sueño (el cual permite que la población indocumentada del Estado tenga acceso a matrículas universitarias estatales),  la Igualdad del Matrimonio, el incremento del salario estatal mínimo a $10.10 por hora, y posicionó a Maryland como el Estado con la mejor educación pública, 5 años consecutivos.

Por otro lado, el senador Independiente de Vermont, Bernie Sanders, el cual actualmente se está lanzando con la plataforma Demócrata, es otro que busca derrotar a Hillary Clinton en las primarias del 2017.

Sanders, de 73 años, busca enfrentarse a los magnates de Wall Street y correr una campaña electoral contra la desigualdad económica y social que actualmente se vive en Estados Unidos.

En uno de los sondeos de opinión más importantes, conocido como el “Straw Poll de Wisconsin” Sanders quedó de segundo lugar, solo ocho puntos detrás de Clinton.

Clinton terminó con 49 por ciento de los votos, mientras que Sanders quedó con un cercano 41 por ciento.

Se espera que Clinton dé su primer discurso oficial como candidata presidencial el sábado, 13 de junio, en la ciudad de Nueva York, donde se espera que ella exponga su visión para el país y hable sobre los desafíos que se necesitan superar para seguir moviendo el país hacia adelante.

Aun así, es posible que otros candidatos demócratas se unan al ring de boxeo electoral, incluyendo el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, y el exsenador de Virginia, Jim Webb.

Y aunque no hay duda de que Hillary Clinton sigue siendo la candidata demócrata más conocida y popular para el 2016, es saludable y realmente bueno para el proceso democrático que el pueblo americano tenga opciones, no solo con los demócratas sino con ambos partidos.

Por el lado de los republicanos, los senadores de Florida y Kentucky, Marco Rubio y Rand Paul, están corriendo sobre la plataforma de la extrema derecha. Sin embargo, otros candidatos, como Carly Fiorina, exdirectora ejecutiva de Hewlett Packard,  y el republicano Lindsay Graham, uno de los candidatos con las políticas más agresivas de Política Exterior, también se han postulado hacia la Presidencia.

Mientras que los candidatos presidenciales siguen consolidando sus posiciones en relación a temas domésticos e internacionales, las políticas de estos hacia Cuba y Venezuela estarán en la mesa de discusión.

La realidad es que todavía es muy temprano para determinar quién será la próxima persona que se estará mudando para la Casa Blanca, el veinte de enero del 2017.

Lo que sí está claro, es que el pueblo americano no se la pondrá fácil. Sea quien sea el próximo líder de Estados Unidos, él o ella deberán ganarse la confianza de los americanos, voto por voto.

Este articulo fue originalmente publicado en El Universal.