ELIMINAR ICE ES SOLO UNA PARTE DE LO QUE DEBEMOS HACER COMO PAÍS FRENTE AL TEMA DE INMIGRACIÓN

Por Matt Haggman

Candidato al Congreso, por el Distrito 27 del Estado de la Florida

Por ahora, todos hemos escuchado el mantra de “eliminar ICE”, repetido de igual manera por políticos y analistas. A medida que los llamados para eliminar esta agencia se hicieron más fuertes y el debate sobre el tema se hizo más candente, es importante tener claro qué es exactamente lo que significaría la eliminación de ICE para nuestro país.

Para aclarar, yo mismo fui uno de los primeros partidarios de la eliminación de ICE y lo mantengo hasta ahora. Estuve entre los primeros candidatos al Congreso en el país que publicaron anuncios de televisión que pedían que se eliminara. Pero no podemos pretender que la eliminación de ICE vaya a corregir lo que implica un sistema de inmigración intrínsecamente defectuoso, o que vaya a evitar que Trump avance en su odiosa agenda anti-inmigrante por otros medios. Es hora de promover una reforma migratoria integral y un nueva etapa en la discusión de cómo abordamos estos problemas como país.

La primera pregunta que debemos abordar es qué hacemos con los 11 millones de inmigrantes indocumentados que ya viven aquí, la mayoría de los cuales tiene empleo o están buscando una mejor educación, que pagan impuestos y se ven obligados a vivir temerosamente a la sombra de una sociedad bajo el gobierno de Trump.

ICE fue establecido para dirigirse a las personas que “amenazan la seguridad nacional y la seguridad pública”, pero a criterio de Trump, la agencia ahora apunta a personas sin antecedentes penales, deteniendo a todo aquel que no esté documentado. Las historias son desgarradoras. La agencia es responsable de innumerables casos, en las grandes ciudades y pequeños pueblos, en los que madres, padres y abuelos son atacados fuera de las escuelas, iglesias y lugares de trabajo. Esto va desde redadas en fábricas y centros de jardinería, lugares donde la gente simplemente está tratando de ganarse la vida, hasta un caso el mes pasado en el que un hombre fue arrestado mientras hacía entrega de una pizza. En este caso en particular, su esposa y sus dos hijos son ciudadanos estadounidenses, y aún así se espera su deportación.

Necesitamos una legislación que establezca un camino claro hacia la ciudadanía para los residentes indocumentados, incluidos los Dreamers, sus familias y las personas con Estatus de Protección Temporal.

Un camino hacia la ciudadanía, sujeto a verificación de antecedentes, tarifas y otras salvaguardas, permitiría a millones de residentes indocumentados emerger de las sombras, y dejar fuera gran parte del trabajo de ICE al asaltar fábricas, granjas, escuelas y hospitales para todos aquellos residentes respetuosos de la ley.

En segundo lugar, debemos implementar un sistema que elimine la acumulación de Visas y, por lo tanto, gran parte del incentivo para emigrar a los EE.UU. sin documentación. Hoy en día, no es raro aplicar y ser elegible para una Visa de empleo o familiar que puede no estar disponible en más de diez años.

La forma en que se distribuyen nuestras Visas hoy simplemente no tiene sentido. Afirmamos que valoramos la educación, las conexiones familiares, el emprendimiento y las habilidades del idioma inglés, pero nuestro sistema de Visas beneficia desproporcionadamente a los pocos ricos que pueden pagar los costos y tarifas legales para atravesar el complejo sistema de inmigración en detrimento de aquellos que exhiben estas habilidades y conexiones exactas. Necesitamos ampliar el conjunto de Visas disponibles para acomodar mejor a aquellos que son elegibles para venir a los EEUU para unirse a sus familias o al trabajo.

Esto incluye aumentar la flexibilidad de visas basadas en el empleo y cerrar la brecha entre visas de estudiantes y visas de empleo. Las visas de empleo, tal como están estructuradas hoy, vinculan a los inmigrantes con la empresa que los contrata, lo que impide la movilidad ascendente y el espíritu empresarial. Es imposible construir una pequeña empresa desde cero cuando su estado migratorio depende de que trabaje de 9 a 5 para la empresa que lo trajo a los EEUU o de encontrar un empleo a tiempo completo tan pronto como se gradúe de una universidad estadounidense.

Cuando los llamados a eliminar el ICE se emitieron por primera vez, el presidente Trump respondió que el cierre de la agencia generará “fronteras abiertas” y un aumento de la delincuencia. Esto es simplemente falso y otro ejemplo de la forma en que Trump trata deliberadamente de engañar al público estadounidense. Eliminar ICE no dará lugar a fronteras abiertas. La Aduana de los EE.UU. y la Patrulla Fronteriza se encargan de proteger nuestras fronteras, no ICE.

Además, mayor inmigración no implica mayores índices de criminalidad. Mientras que el presidente Trump se enfoca en pandillas criminales como MS-13, que deben ser procesadas y encarceladas, un estudio tras otro muestra que los inmigrantes no aumentan las tasas de delincuencia locales y son menos propensos a cometer delitos que los estadounidenses nativos.  

Mientras tanto, el Departamento de Investigaciones Criminales de ICE, que se enfoca en áreas como el contraterrorismo y la trata de personas, puede convertirse en una agencia independiente (como solicitaron recientemente 19 investigadores de ICE en todo el país) o incorporarse a otro Departamento Federal.

Nuestras agencias tradicionales de aplicación de leyes nacionales, la policía local y el FBI, continuarán haciendo cumplir nuestras leyes. Las personas indocumentadas condenadas por crímenes continuarán siendo enjuiciadas a través de nuestro sistema de justicia penal, y en muchos casos serán deportados. Adicionalmente, recientemente fue presentada una legislación en el Congreso que pondría fin a ICE y crearía una comisión para explorar formas más humanas de hacer cumplir las leyes de inmigración.

A fin de cuentas, cuando algo está roto lo arreglas. Si bien la eliminación de ICE inicialmente puede parecer extrema, no es una idea radical. ICE inició operaciones en 2003. Es un experimento que se intentó durante 15 años, no una agencia que nos haya prestado servicios durante décadas. Previamente, el Servicio de Inmigración y Naturalización supervisó la aplicación de la Ley de Inmigración desde 1933 hasta 2003. Pudimos hacer cumplir las leyes de inmigración durante décadas sin ICE, y podemos hacerlo nuevamente.

Necesitamos volver a ser los Estados Unidos de América. Somos, y siempre seremos, una nación de inmigrantes. Una tierra de oportunidades y faro de luz en todo el mundo.